Hospitales abandonados en Edomex

  • Mientras los ciudadanos requieren de atención médica, los edificios que pudieron ser hospitales se encuentran deteriorados
  • MORENA y PRI en la pugna política por asumir la responsabilidad de la salud de los mexiquenses
  • Ocho hospitales exhiben diferencias entre políticos mexiquenses: Eruviel Ávila, Enrique Peña y Alfredo del Mazo
  • Los ciudadanos no quieren pretextos, quieren soluciones

Actualmente, el Estado de México cuenta con 8 hospitales en completo abandono, pese a que ya recibieron una millonaria inversión en el sexenio de Eruviel Ávila Villegas, ex gobernador y ahora senador de la República; son cascarones sin equipamiento, ni miras de que puedan funcionar en el corto plazo si  las autoridades federales y estatales no resuelven la situación.

En la administración estatal de Ávila Villegas, al más puro estilo de los ayuntamientos que construyen consultorios médicos que luego pretenden que sean reconocidos por el sector salud, el ex mandatario inició la construcción de 8 hospitales sin contar con la autorización federal correspondiente.

La lógica era sencilla: construir hospitales y una vez terminados o avanzados presionar al gobierno federal para otorgar el reconocimiento para su funcionamiento, los médicos, los enfermeros, el equipamiento y desde luego, los salarios o suministros presupuestales. Pero la legalización nunca llego.

LOS ABANDONADOS

Los ocho hospitales municipales cuya conclusión está pendiente son:

Acolman: con un avance del 37.2 por ciento en su construcción. Se requieren 110 millones de pesos para terminarlo. Sin contar con la inversión para equiparlo, los salarios y demás requerimientos.

Aculco: con un avance del 20.8 por ciento. Se requieren 147 millones de pesos para terminarlo. Sin contar con la inversión para equiparlo, los salarios y demás requerimientos.

Coacalco: con un avance del 78 por ciento; es uno de los más avanzados en porcentaje y que requiere de menor inversión para concluirlo, aproximadamente 40 millones de pesos. Sin contar con la inversión para equiparlo, los salarios y demás requerimientos.

Zumpamgo: tiene un avance del 60 por ciento, requiere de 119 millones de pesos para terminarlo. Sin contar con la inversión para equiparlo, los salarios y demás requerimientos.

Tepotzotlán: con un avance del 62.9 por ciento. Se requieren 126 millones de pesos para terminarlo. Sin contar con la inversión para equiparlo, los salarios y demás requerimientos.

Zinacantepec: mantiene un avance del 49.4 por ciento. Se requieren 152 millones de pesos para terminarlo. Sin contar con la inversión para equiparlo, los salarios y demás requerimientos.

Chicoloapan: tiene un avance del 43.1 por ciento. Se requieren 147 millones de pesos para terminarlo. Sin contar con la inversión para equiparlo, los salarios y demás requerimientos.

Cuautitlán: con un avance del 47.7 por ciento. Se requieren 140 millones de pesos para terminarlo.

UN BOTÓN DE MUESTRA: ZINACANTEPEC

El Hospital General de Zinacantepec, forma parte de los ocho nosocomios municipales pendientes de concluir debido a que carece de la Clave Única de Establecimientos de Salud (CLUES), misma que es otorgada por el gobierno federal y permite a las unidades médicas acceder a recursos para su operación, así como a materiales, medicamentos e insumos.

Para terminar su edificación y equiparlos, se requiere de una inversión aproximada de 980 millones de pesos. Adicionalmente, será necesario que el Gobierno Federal aporte mil millones de pesos anuales para su entrada en operación. Y un presupuesto anual suficiente para el pago de salarios de médicos, enfermeras, asistentes a la salud, trabajadoras sociales y todo el personal necesario.

El doctor Jorge Alcocer Varela, acordó que estos ocho hospitales podrán contemplarse dentro del proyecto que tiene como objetivo concluir unidades médicas ubicadas en todo el país.

Su edificación tiene desde el periodo en que Eruviel Ávila era gobernador y Enrique Peña Nieto, era presidente de la República, por lo que ambas autoridades eran emanadas del mismo partido político, y de la misma entidad. Eso hizo que ‘alguien’ pensara que las cosas se iban a poner fáciles para el reconocimiento legal, los recursos y desde luego su puesta en operación para beneficio de millones de mexiquenses. La realidad fue otra, muy distinta.

EL PLEITO POLÍTICO

Siempre fue un secreto a voces que, Eruviel Ávila Villegas y Enrique Peña Nieto se habían distanciado desde la selección del candidato del PRI, que se realizó en el 2011. El ‘gallo’ de Peña Nieto era Alfredo del Mazo Maza, quien tuvo que esperarse 6 años para poder ocupar la silla gubernamental. La relación –dicen- quedó raspada por la afrenta de imponerse como aspirante o irse a la oposición.

Una vez en el cargo, se pensó zanjada la ofensa y se comenzó hablar de un posible acuerdo político donde el ex mandatario impulsaría la candidatura de Alfredo del Mazo en el 2017. Cosa que se cumplió, pero no compuso nada.

En el 2016, el Gobierno del Estado de México solicitó al gobierno federal peñista la Clave Única de Establecimientos de Salud (CLUES) para los proyectos de salud que se tenían pensados o iniciados, la respuesta nunca llegó de forma favorable.

Algunos ex diputados comentan que, en el pasado sexenio mexiquense, el afán siempre fue hacer negocios, uno de ellos, la construcción de hospitales de los cuales resultaron beneficiados varios empresarios con sumas millonarias, que de un momento a otro se convirtieron en proyectos que se pararon en seco.

De acuerdo a la Auditoria Superior de la Federación el área de salud fue observada en varias ocasiones con más de mil 200 millones de pesos, que el ex secretario de Salud, César Nomar Gómez Monge estaba obligado a esclarecer, pero donde no se detallaba si esos montos incluían ya estos hospitales abandonados o sin registro oficial.

Las investigaciones del sector Salud en la entidad, se han ido alargando sin arrojar luz a los muchos temas obscuros del pasado sexenio, que ahora con la llegada de una mayoría de MORENA son el pretexto ideal para llamar a la rendición de cuentas, a la transparencia y el combate a la impunidad que ha dejado a miles de mexiquenses sin la salud o por lo menos sin la atención médica indispensable.

EL MAL ASPIRANTE DEL PRI

En su momento, cuando el Estado de México solicitó la Clave Única de Establecimientos de Salud (CLUES) a nivel federal, el secretario de Salud era nada más y nada menos que el ahora aspirante a la dirigencia nacional del PRI, José Narro Robles quien no consideró viable el otorgar dicho reconocimiento a los hospitales mexiquenses.

Se desconoce si Narro Robles recibió las instrucciones directas del presidente de la República para no entregar la clave, si no contaban con las condiciones necesarias para recibirla, por lo que muchos han especulado sobre que el tema tiene un trasfondo político entre Peña Nieto y Eruviel Ávila.

Hoy, José Narro recorre el país en busca de encontrarse con la militancia del PRI y obtener su apoyo, pero algunos mexiquenses saben de este asunto y consideran un grave retroceso apoyar a quien en su momento pudo ayudar a la salud de los habitantes de esta entidad y no quiso, no pudo o no le permitieron avalar estos proyectos médicos.

El reproche puede ser considerado menor, pero hay 8 hospitales sin clave, en el abandono y sin una salida en lo inmediato, gracias a la negativa recibida en el pasado sexenio de Enrique Peña Nieto. Así no se puede construir nada.

LA OPORTUNIDAD PARA MORENA

La situación de los 8 hospitales en el abandono ha dado pie a que los adversarios del PRI vean un asunto importante. Por principio de cuentas, la presidenta de la Comisión de Salud de la LX Legislatura local, Berenice Medrano ha puesto su atención en el tema cuando descubrió que había uno cerca del Valle de Toluca, en Zinacantepec y posteriormente se enteró que eran más, incluso uno en su región.

“La verdad es una pena que se siga invirtiendo presupuesto año tras año en elefantes blancos y también es una pena que tengamos que llegar este grado de inaugurar una jornada de salud afuera de lo que tendría que ser nuestro hospital este municipio”, comentó la legisladora al realizar una actividad en la localidad de Zinacantepec.

Ahí hizo el compromiso de hablar con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador para que esto ya no siga quedando impune; vamos a exigir la apertura de este hospital.

La diputada de MORENA apuntó: vamos a exigir la transparencia y vamos por las auditorías, ahora se tiene que aplicar el presupuesto donde se debe.

Es obvio que, ahora el balón está en la cancha de MORENA, tanto aquí en el Estado de México como en el gobierno federal, dado que en sus manos está otorgar las claves, los recursos necesarios para acabar la edificación de los hospitales, para el equipamiento y la contratación del personal adecuado.

El gobierno de López Obrador no puede caer en esquemas de revanchismo político ni pensar que esos 8 hospitales en el abandono son una ‘cosa de priístas’, sino por el contrario debe ver en ellos, el acceso de millones de mexiquenses a la salud digna que prometió en la campaña, sin evitar que se sancione a los responsables de los malos manejos –si los hubiera- entorno al manejo de los pasados recursos o presupuestos en los sexenios estatal y federal anteriores.