LAS DOS DISCUSIONES

Siempre hay algo que aprender y de eso se trata esta columna.

Quizá ya todo mundo sepa que para el Estado de México siempre va haber dos discusiones públicas en las que están involucrados los ciudadanos, pues sin duda los actores políticos tienen unas pláticas muy distintas a las que sobrellevan los demás miembros de la sociedad que en su día a día la política electoral, partidista y de gobierno ocupa un lugar lejano, pues les ganan las preocupaciones mundanas, laborales y necesidades familiares e incluso proyectos muy personales.
Así las cosas, mientras en la política está causando un sisma el tema de las candidaturas de las diferentes coaliciones partidistas de MORENA y el PRI, en la sociedad ya le da igual los cambios partidistas y preferirá esperarse hasta que las definiciones estén en la mesa o en las urnas, porque saben que poco o nada pueden opinar en la vida interna de los partidos, ya que en muchos casos ni los mismos militantes han podido influenciar en las grandes determinaciones.
La cúpula de la política y el gobierno tienen todos los hilos de lo que se está configurando en materia electoral y en breve, habrá de ponerlo en la mesa y mente de cada uno de los ciudadanos involucrados; ahí se está definiendo quién o quiénes serán los candidatos y hacia donde van los gobiernos municipales, el Congreso y el proyecto de nación, que al fin y al cabo si tendrá la aprobación del pueblo, porque México se rige por la mayoría, es decir, por la mitad más uno, con eso basta para guiar a la nación. Que no se nos olvide.

DE NAUCALPAN
Y en este mar de cuestiones, hay dos ejemplos básicos: el caso Naucalpan y el caso PT, donde las conversaciones son muy indicativas de estas dos visiones de la gente y de los políticos, porque mientras por un lado se desgarran las vestiduras por alcanzar o no la postulación de su partido a un escaño legislativo, para la gente de a pie les da igual quien pudiera ser el ocupante, dado que han sido pocos los que pueden llamarse beneficiarios directos del trabajo de un legislador u otro.
La gente en lo general no asimila bien el tema de la reelección y mucho menos cuando el aspirante ya ha ocupado el cargo más de cuatro veces, llámese federal o local, es más la expresión coloquial es “que pase otro, ya wey, otra vez ese” y entre un político que ha ocupado el cargo cuatro veces a uno que ha ocupado el cargo una vez y va por su segunda, la plática se vuelve más clara, más cuando se afirma que, el ahora “inconforme” era el indicado para ocupar la presidencia municipal de Naucalpan, pero no la peleo tanto como ahora la diputación.
La gente espera ver que se cierre Periférico por la inconformidad para que la idea sea nota nacional o de plano, será un tema de café sin mucha trascendencia, porque es obvio que por la vía pacífica no se va a resolver, o hay guerra o no habrá solución, pero parece que falta determinación o gente o blanquillos o realmente el tema era para un chantaje en la mesa porque al sacarlo a la calle no pegará.
Sin embargo, los políticos esperan resolver el tema en una plática de café, con una llamada telefónica o con una disculpa pública, creo que ninguna de las tres cosas va a pasar, pero bueno, ahí es donde se observa donde hay más tablas políticas y por ello, se le menciona como futuro coordinador del grupo parlamentario en la que viene.

CASO PT

De igual forma pasa en el asunto del Partido del Trabajo (PT), donde la mayoría de los involucrados sabe que lo que está pasando es consecuencia de lo que se ha sembrado durante muchos años anteriores. Sus compañeros más cercanos se han hecho a un lado en el proceso interno donde la dirigencia nacional desplaza al supuesto líder local, quien le jugó al vivo con las candidaturas e incluso se habla de ofrecimiento de las mismas a personajes que no son ni petistas y cuya única ventaja que ofrecen a la coalición es el tema financiero.
Pero curiosamente arriba, en la cúpula es donde se resuelven estas situaciones, mientras que el resto de la población le da igual lo que le pase al petismo mexiquense que lleva años alejado de la ciudadanía, es más, aunque es un partido del trabajo está muy lejos de los trabajadores, obreros y pobres de este país, la mayoría de sus miembros son burócratas, teóricos de la izquierda desde el escritorio y la quincena segura.
El caso también llama a pensar que no hay un solo militante, que piense que lo que está pasando es una injusticia, sino por el contrario consideran correcto que se haya puesto un freno a los excesos, a los abusos, a los malos modos y las agresiones que representaba el pertenecer o no al famoso “club de Toby o de Ogy”.
Incluso en los periódicos, medios y periodistas no ha surgido ni uno que se anime a defender lo que ocurre en este partido, sino por el contrario gozan dándole vuelo a la caída, a la salida y a la posible derrota. Hay quien ya habla del retiro o jubilación por la falta de aporte a la vida política estatal y nacional.
Otras versiones son todavía más escandalosas pues hablan de una posible carpeta abierta por el secuestro o privación ilegal con fines de extorsión del representante nacional del PT en el IEEM, Reginaldo Sandoval el pasado viernes cuando supuestamente se registraban los aspirantes a los municipios más relevantes.

Así las cosas ojala se entienda que lo que se platica en las mesas políticas es muy distinto a lo que discuten los ciudadanos en la mesa de su casa o en las reuniones de amigos, pero ambas cosas influyen en la contienda electoral y en el humor social. Pilas gente.