Sin apoyo social miles de amas de casa de Nicolás Romero

Nicolás Romero, México.- María Isabel Huerta, Susana Hernández, Inés Guzmán,  María Colín Sánchez y Flor Reyes Piña, son los nombres de algunas de las abuelitas, de las personas de la tercera edad como se dice ahora, a quienes como cientos de miles de mujeres, el gobierno apoyaba con una despensa cada mes, despensa que tenía arroz, avena, frijol, sardina en aceite, atún, lentejas y sopa, pero hoy ya no reciben ese apoyo, el gobierno federal se los quitó, denunció el dirigente social, Marco Antonio Jiménez Duarte, activista del Movimiento Antorchista en la zona noroeste del Estado de México.

A las más jóvenes, las que tienen hijos en primaria o en secundaria, las que trabajan para sacar adelante a sus muchachos porque no tienen pareja, las que tienen que estirar su sueldo para que les rinda toda la semana o incluso la quincena, el gobierno federal también las ha olvidado, antes recibían un apoyo económico de 950 pesos cada dos meses, ahora sólo a una que otra le llega, nuevamente miles de ellas están abandonadas, refirió el líder social.

En México, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)  hay 32.7 millones de mujeres con al menos un hijo, de las cuales 28 de cada 100 son madres solteras, separadas, divorciadas o viudas. Y de acuerdo con el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAN) hay 10 millones 55 mil 379 personas mayores de 60 años.

El problema se agrava -dijo- porque muchas de ellas viven en comunidades en las que hacen falta pavimentaciones, drenaje, agua potable, energía eléctrica, escuelas, bibliotecas, centros de salud, unidades deportivas, entre otras necesidades, y el gobierno lejos de invertir en infraestructura social niega las obras y peor aún, desconoce el que la gente este organizada y le solicite las obras que requieren sus comunidades.

El pueblo, poco a poco, refirió, se va dando cuenta que el partido del Presidente no era ni será la mejor opción. La gente de a pie, la que tiene que tomar el transporte público, la que tiene que ir a trabajar a dos o tres horas de distancia de su lugar de origen, la que vive al día, la que quiere mejores trabajos, sueldos bien remunerados, la que desea que se le cobren menos impuestos porque no le alcanza el dinero que gana, la gente que solicita que la infraestructura social se aplique en sus comunidades, esa gente ya no cree en las palabras del gobierno, ve que las cosas siguen igual o en muchos casos peor.

A esa gente, puntualizó, le decimos que voltee la mirada hacia el Movimiento Antorchista, que nos conozca, que se una a la única organización que trabaja para el pueblo, para que juntos impulsemos la verdadera transformación de esta sociedad, en donde todo mundo tenga trabajo, salarios bien remunerados, y que el gobierno cobre más impuestos a los que más ganen y edifique obras sociales en las colonias populares.

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