Aula Política – De PENA y PENE, ¿a qué juegan los partidos?

Por Julio Requena

En el espectro político ya varios observan los intentos por crear nuevas expresiones que vayan sectorizando o pulverizando el apoyo que tuvo el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador a través de MORENA, todos ellos indicando que coincidieron en impulsar al tabasqueño pero ahora buscan más representar los intereses de lo que verdaderamente representan: el pueblo, el magisterio, la sociedad civil y otros conceptos que ellos entienden a su conveniencia.

El surgimiento de nuevos partidos abona a la atomización del voto y el mismo sistema priísta está comprando esta idea para debilitar a la mayoría morenista en todos los sentidos, ya sea en lo legislativo, en lo municipal y así, pero también evidencía que están conscientes que el ciudadano común ya no está dispuesto a votar por el PRI, por lo que tienen que ponerle otras opciones en la boleta.

El primer intento que impulsó el PRI-Gobierno es el rescate de partidos que le fueron aliados en la pasada contienda donde perdió contra el tabasqueño, como es el caso del PANAL quien perdió su registro como partido nacional y le han permitido que recuperé su registro local en algunos estados de la República, como es el Estado de México donde la administración es priísta.

El PENA (Partido Estatal Nueva Alianza) da pena en suelo mexiquense, dado que ha ido perdiendo fuerza, aprovechando su debilidad y perdida de registro a nivel nacional, algunos de sus cuadros se han desmarcado de color turquesa; otros metidos en la disputa interna del magisterio entre SNTE y Maestros por México (MXM) han preferido quedarse en MXM, entre ellos ex secretarios generales de las secciones 17 y 36.

Su pasado ligado al PRI, será un obstáculo constante para que se tome a PENA con seriedad, además de la salida de cuadros y ruptura de los mismos en el magisterio del Valle de México, bastión que era fuerte pilar turquesa y hoy no tiene nada.

Por otro lado, el partido turquesa seguirá debilitándose no solo por sus conflictos internos magisteriales, sino por el impulso a la creación del partido Redes Sociales Progresistas que también ayudaron a llevar a López Obrador a Los Pinos. RSP ya anunció que buscará convertirse en partido político nacional o local para darles juego a los ciudadanos que impulsaron este trabajo –entre ellos muchos maestros-.

RSP afirma estar del lado de Andrés Manuel, pero buscar su crecimiento a parte para ser crítico de lo que en su momento se haga mal, lo que relativamente le restaría votos a MORENA, porque dividiría apoyos de los lopezobradoristas.

Uno más es el PENE (Partido Estatal Nuevo Espacio) que es el desprendimiento del Partido Encuentro Social (PES) que también apoyó a AMLO en la pasada contienda presidencial y ahora vive un sisma en su vida interna, porque el líder estatal, Vicente Onofre está siendo desplazado por la dirigencia nacional en la toma de decisiones, para muestra basta un botón como el nombramiento de la coordinadora legislativa, Julieta Villalpando Riquelme que desplazó a Carlos Lomán.

El Partido Estatal Nuevo Espacio seria el instrumento político que le pondrían en las manos a Vicente Onofre para romper con el PES y tratar de pescar el mayor número de adeptos para que en las elecciones intermedias sume regidurías y diputados locales de representación proporcional. Nuevamente el electorado meta de esta fuerza política sería los actuales adeptos de MORENA.

Entonces, ahora el juego de todos es quitarle votos a MORENA para poder seguir subsistiendo y en muchos de los casos como el de PENA ocultando su origen priísta, porque la aceptación de este partido sigue a la baja.

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