Dos realidades, una sola injusticia

PorSonia Luna

Nohelia y Verónica, jefas de familia se encontraron en las inmediaciones de la UVM campus Texcoco; la primera, cargando el vestuario de su hija que participaría en el ballet Rey Izcoatl, de la colonia Víctor Puebla; Verónica, empujando la silla rota y vieja de Jesús, un joven con parálisis cerebral, el motivo: la falta de atención y sensibilidad por parte de la presidenta morenista en Texcoco, Sandra Luz Falcón.

Los jóvenes de la escuela de Bellas Artes en Texcoco, Humberto Vidal Mendoza fueron quienes organizaron esta caminata llena de color, música y algarabía que comenzó en punto de las 10 de la mañana y en la que los texcocanos salieron de sus negocios y casas para admirar la destreza de los estudiantes al ejecutar sus danzas y música; atentos leen el volante informativo y comentan en aprobación. A Texcoco lo han olvidado y más a su gente, coincidieron Verónica y Nohelia quienes siguieron su camino orgullosas por la reacción de la ciudadanía, ellas también son protagonistas en el más grande escenario que puede haber, la calle.

Cada una cargando sus necesidades y carencias, Jesús aun con su discapacidad, alegre y combativo, al frente la banda de guerra, detrás el orador. Luis Antonio denunciando la injusticia que sufre él y más de 250 alumnos de su escuela, por parte del gobierno morenista en turno. No tienen vestuario, les faltan instrumentos, deben hacer colectas públicas para comprar sus atuendos que van más allá de los 20 mil pesos, y las becas prometidas no llegan. Esa es otra demanda que reclaman con coraje y energía, a Falcón Venegas. Una parada obligada a las oficinas del diputado Francisco Vázquez Rodríguez, miembro de la comisión de programas sociales, un grupo de 5 alumnos entran, encabeza Luis Antonio, la respuesta de la oficina de atención: evasivas y más evasivas, ninguna solución en resolver sus becas. El presidente López Obrador declaró, “las becas son para todos los estudiantes” y nosotros no hemos sido beneficiados, manifestó Luis Antonio. No hay respuesta, informa Luis Antonio, a los caminantes. Verónica recuerda como le negaron una silla de ruedas para Jesús, una razón más para que siga caminando junto con todo aquél que también tiene necesidad, porque al igual que Luis Antonio le negaron un apoyo.

Los bailables: la banda ejecuta música popular, los globos y rostros relajados se observan, esto es lo que hace la cultura y el arte, cambiar la perspectiva de todo aquél que la observa y la realiza. Nohelia olvida por un momento que debe de seguir colectando junto con su hija para el nuevo vestuario, está orgullosa que ella denuncie las injusticias que sufre ella y miles de mexicanos que no pueden cumplir con sus sueños de llevar arte al pueblo. Los funcionarios del ayuntamiento como simples espectadores, no se inmutan ante los comentarios de admiración hacia los jóvenes, la insensibilidad e ideología retoricada de Morena los embarga a estos últimos, que menos precian el arte y el esfuerzo de los chicos.

Es momento de lucirse, desplegar las grandes faldas de colores brillantes y lucir los rostros como si no tuvieran ninguna otra necesidad, mostrando hermosas sonrisas en el rostro los jóvenes presentan sus cuadros culturales, Oaxaca, Monterey, Matamoros, están presentes y la música de banda Sketch, se escuchan los aplausos de los acompañantes en la caminata y de los simples texcocanos que se detienen a disfrutar un rato del espectáculo olvidando inundaciones, inseguridad y la falta de un compromiso por parte del gobierno de Sandra Luz Falcón a resolver.

Verónica y Nohelia se encuentran, ya son viejas conocidas en esta y otras caminatas, porque cada una tiene una necesidad distinta, pero las une una convicción sólida y férrea: una consciencia de miles de mexicanos ya se suman y es acabar con la injusticia social que sufre Texcoco y todo México.

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